Otro punto de vista:
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Las críticas llueven sobre Wikipedia mientras aumenta su audiencia. Cada mes, 220 millones de visitantes la usan como referencia, en 250 lenguas, corrigiendo y mejorando, si fuese necesario, los nueve millones de artículos existentes. Pero conforme se populariza, crece también la desconfianza. El Instituto Nacional de Investigación Pedagógica de Francia contó 22 motivos para desconfiar de Wikipedia, concluyendo que “los contribuyentes son en el mejor caso amateurs, en el peor unos perturbadores. Las fuentes son rara vez indicadas, el contenido no es verificable”. Han aparecido sitios dedicados exclusivamente a denunciar a Wikipedia: wikipedia-watch.org (EEUU), wikipedia.un.mythe.org (Francia). Según este último, Wikipedia es “un proyecto anarquista (…) en las manos de una banda”. Apenas más medido, el escritor y periodista Pierre Assouline dice “demagogia ambiente, que consiste en decirle a la gente: “Ustedes son enciclopedistas si lo desean”. Los creadores de Wikipedia se ríen de las críticas; creen en su misión. Es lo que no cesa de repetir su cofundador (en 2001), el estadounidense Jimmy Wales: “Todo no tiene que ser perfecto desde el primer momento”, dicen (puesto que los artículos que los cibernautas redactan son modificables). Desde la Enciclopedia de D’Alembert y Diderot, la que también fue acusada de desposeer a los “maestros” de su saber, que no se veía tal movilización del mundo instruido. ¿Es fiable Wikipedia? Para el cibernauta es la única pregunta importante. Pocos errores Contrariamente a una idea difundida, la respuesta es más bien afirmativa. Un estudio de la revista Nature la comparó en 2005 a la Enciclopedia Británica. De los 42 temas científicos examinados, Wikipedia había cometido 162 errores u omisiones mientras que la Británica, 123. En diciembre 2007, Wikipedia se anotó un nuevo punto en contra de sus detractores. La revista alemana Stern publicó los resultados de una encuesta sobre 50 artículos elegidos al azar en la versión alemana y en la versión en línea de la enciclopedia Brockhaus, cuyo acceso es pagado. Exactitud, claridad, exhaustividad, actualización: el gabinete independiente encargado de la encuesta miró todo con lupa. En 43 de 50 casos, Wikipedia ganó. Un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT) confirma ese resultado. Muestra que una obscenidad introducida intencionalmente en Wikipedia es “limpiada” en menos de dos minutos por los wikipedianos. Wikipedia lleva a cabo una guerra sin cuartel contra los provocadores, los vándalos y otros perturbadores, que ella llama los trolls. Un combate siempre recomenzado del que están encargados, cada uno con un rol preciso “administradores”, “árbitros”, “patrulleros” y “wikibomberos”. Injurias, manipulaciones, publicidad disfrazada, propaganda… se supone que nada se les escapa. Los propios usuarios son invitados a denunciar estas herejías, para su inmediata corrección. A medida que aumentaba su popularidad, Wikipedia se dotó con reglas más estrictas, con herramientas de control más eficientes. Algunos artículos fueron “congelados” por la Fundación Wikimedia, la cabeza de puente de la ciberenciclopedia en Florida: Hitler, Bush… eran imanes demasiado poderosos para los trolls. Mejor aún, un WikiScanner permite en la actualidad detectar qué computador efectuó una modificación, y por lo tanto con qué fin. Wikipedia se dio cuenta así que un empleado de la municipalidad de Levallois-Perret, cerca de París, había borrado del artículo dedicado al alcalde, Patrick Balkany (de la UMP, el partido de Nicolas Sarkozy), algunos datos poco convenientes. Bajo los disparos de los críticos y de la competencia, Wikipedia evoluciona. Aparecen proyectos de enciclopedias contributivas y gratuitas cuyos autores, a diferencia de aquellos de Wikipedia, son especialistas debidamente identificados: Citizendium y Knol (Google), por ejemplo, en Estados Unidos. Atenta a esta competencia, la presidenta de la Wikimedia Foundation, una agrónoma de 39 años, la francesa Florence Devouard, anunció que pronto algunos artículos, considerados como seguros, ya no serán modificables. Sin embargo, la batalla continúa con furia entre aquellos que acusan a Wikipedia de alentar a los alumnos y a los estudiantes a “copiar-pegar” y aquellos que saludan en Wikipedia el surgimiento de una nueva ecología del conocimiento, para la cual mejor vale preparar las jóvenes generaciones en lugar que demonizar su éxito. Le Monde. The New York Times Syndicate Anita María Moreno D. |
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